Mensaje (en texto y audio) del Gral. Néstor González González con motivo del Fín de Año.
http://www.noticierodigital.net/nestor1231.mp3
“Viva Venezuela, vivan los nobles ciudadanos de este país, vivan
las valientes mujeres de la República de Venezuela”
“El destino de nuestra Venezuela, en el año que se avecina, depende
de nosotros, el tiempo de Dios es perfecto, todo tiene su momento y solamente
con perseverancia, dignidad, valor, paciencia, coraje y con la verdad y la razón,
solo así, todos unidos, sin ceder, podremos tener, muchas Navidades realmente
felices y muchos prósperos años nuevos”
Gral. Néstor González González
Diciembre, 2005
Culmina un año más de digna, justa e incansable lucha y resistencia
a ser doblegados y sin decaer, debemos estar prestos ya, para continuar, con
más ímpetu, con más fuerza, y con la misma dignidad, principios
y valores, con mucho optimismo y sobre todo con mucha más razón
al palpar como nuestra valiente conducta y participación como Sociedad
Civil, ha contribuido para que nuestra voluntad de hombres y mujeres libres
sea la que señale el camino del futuro de nuestra nación.
Es muy difícil y duro, en esta época del año, donde deben
predominar las palabras de regocijo, de bienestar y de paz, dirigirse a cada
uno de los ciudadanos de este hermoso país, para hablar de este tema
y en éstos términos, pero la razón es primero que la pasión
y la realidad está allí, ante la mediocridad, abuso, la viveza
y el desprecio, de unos pocos desadaptados y resentidos ajenos al bienestar
de los ciudadanos y a la excelencia que podemos dar a nuestro país y
por lo tanto, debemos afrontarla. En el año venidero, se visualizan momentos
muy difíciles, de mayor traición a la patria y a nuestra voluntad,
de mayor represión, manipulación, engaños, mentiras, trapos
rojos, negociaciones oscuras, fraudes, compra de voluntades e irrespeto a nuestra
condición de ciudadanos. Pero igualmente, también es un año
de decisiones definitivas donde los ciudadanos, o recuperamos a todo trance,
a toda costa, resueltamente, lo que hemos perdido y detenemos a los usurpadores,
o nos doblegamos y nos entregamos a la esclavitud y el dominio de unos pocos.
Ante esta realidad y la situación en que vivimos, no podemos ceder, es
necesario, como Sociedad Civil, defender el camino transitado y el terreno ganado
todos juntos, los gremios, las ONG, la Iglesia, los estudiantes, los medios,
los partidos políticos, unidos lo podemos todo. Nada pasa, si no se provoca,
el respeto que se nos debe como ciudadanos es nuestra fortaleza, no esperemos
que los demás hagan por nosotros lo que obligatoriamente nosotros debemos
hacer, es un deber de cada ciudadano, asumir con valentía esta posición
indeclinable de resistencia, por nuestro país, nuestros hijos y nuestro
futuro, en todos los términos y terrenos que sea necesario.
Cada uno de nosotros somos nuestro propio líder, nuestros mejores guías
para defender lo que consideremos que debemos defender y como defenderlo, desde
donde quiera que estemos y en la condición en que nos encontremos. Solamente
unidos, participando en la resistencia, en la protesta permanente y en la calle,
que es donde debemos estar, le demostraremos al Régimen que estamos dispuestos
a combatir hasta las últimas consecuencias contra el Totalitarismo en
cualquiera de sus formas y contra cualquiera de sus actores, el tiempo que sea
necesario, hasta recuperar la libertad, la gobernabilidad, la confianza y la
tranquilidad de nuestros ciudadanos, la Patria es primero, así lo exige
y a ella nos debemos.
Es necesario también, repetir, aunque todos lo sabemos, en el fin de
un año duramente recorrido, reconocer que “toda la sociedad civil”
ante quienes se preguntaban “con que se come eso”, le demostró
al Régimen, a los dirigentes políticos y al mundo entero la “valentía,
la voluntad, la disposición y la unidad” de con que se come. Se
come con una sociedad que se hace respetar y que no acepta ser borregos de nadie.
Es necesario recordar que los presos políticos, perseguidos y exiliados
y cada una de estas artimañas, injusticias e inmoralidades cometidas,
son una debilidad del Régimen y que nuestra voz, al igual que la de la
sociedad civil es nuestra fortaleza, es la voz de un pueblo que reclama respeto
a sus derechos y libertades y mantiene viva la llama de la resistencia y de
la dignidad.
Recordar nuestra solidaridad con los medios de comunicación, que son
ojos y espejo del pueblo, especialmente a los comunicadores sociales, a quienes
debemos nuestro respeto y solidaridad por no doblegarse ante las pretensiones
y presiones de un régimen que lucha a toda costa por ocultar la entrega
de nuestros recursos, la invasión del comunismo, del narcotráfico,
la represión, el terrorismo de Estado, la pérdida de tantas vidas
humanas, la impunidad y todo lo que significa el abuso de autoridad.
Por último es imperante recordarle a los partidos políticos, que
deben entender que ya es tiempo de madurar, que no cabe dialogo posible con
un Régimen que ha demostrado una y otra vez ser falso y timador. Deben
entender, que sus intereses deben ser los del país, que es momento de
unidad y no hay cabidas para la guerra y traiciones entre ustedes mismos, en
su enfermizo afán de protagonismo y poder, de ambiciones personales y
partidistas. Que todavía están a tiempo de entender y de seguir
el ejemplo de unidad de criterio de todo el pueblo venezolano, manifestada una
vez más, como tantas veces, el 04 dic; cuando demostró que quiere
honestidad, que quiere que se le gobierne con respeto, que tenemos dignidad,
que no son ustedes imprescindibles cuando es la voluntad de los ciudadanos la
que tiene la razón y la que debe imponerse.
El destino de nuestra Venezuela, en el año que se avecina, depende de
nosotros, el tiempo de Dios es perfecto, todo tiene su momento y solamente con
perseverancia, dignidad, valor, paciencia, coraje y con la verdad y la razón,
solo así, todos unidos sin ceder, podremos tener, muchas Navidades realmente
Felices y muchos Prósperos Años Nuevos.
¡Debemos seguir adelante… siempre, siempre, siempre, tres veces
siempre…Adelante!
Gral. Néstor González González.
Ceder nuestros derechos, es perder la Republica
Desde Venezuela, mi país, donde estoy, siempre he estado y estaré.