Acuerdo Nacional
por la Justicia Social y la Paz Democrática
Nosotros, representantes de partidos políticos, sindicatos, movimientos estudiantiles
y juveniles, organizaciones populares, obreras y campesinas; sectores productivos,
gremios y asociaciones profesionales; medios de comunicación; organizaciones
de lucha por los derechos civiles, políticos y humanos, organizaciones comunitarias
y otras formas de integración asociativa de venezolanos y ciudadanos de otras
nacionalidades, decididos a vivir en un régimen democrático que garantice
la paz, las libertades y el desarrollo de una economía sana y próspera, suscribimos
este Acuerdo Nacional para que Venezuela avance hacia un futuro de unidad
y paz. Este acuerdo expresa la voluntad de participación de la sociedad democrática
en la reconstrucción del país. Rechazamos el sectarismo y la intolerancia
que promueve la desintegración nacional, el autoritarismo, el empobrecimiento
de las mayorías y el aislamiento de Venezuela frente al mundo. Suscribimos
esta alianza por la democracia como expresión de los intereses más diversos
que conviven en Venezuela.
Venezuela se encuentra en los albores de un cambio trascendental. Nuestro
compromiso es dirigir el país en este proceso de cambio hacia el progreso
social y la superación de viejos y nuevos errores. En estos últimos cinco años
hemos sufrido la pesadilla del enfrentamiento entre venezolanos. Los abusos e
injusticias de estos tiempos han despertado una conciencia popular y ciudadana
que exige de los futuros gobernantes un compromiso con la reconciliación y la
reconstrucción nacional.
La construcción de una nueva democracia, que lo sea de veras, constituye el
centro de nuestra propuesta. El pueblo venezolano ya no es el mismo. Es un
pueblo activo y exigente. Estos son los tiempos del ciudadano. Los partidos
políticos deben adecuar su actuación a las exigencias de este nuevo tiempo. Los
venezolanos no vamos a regresar a nuestras casas luego de habernos comprometido
vitalmente con la recuperación de la democracia. La nueva gobernabilidad
requiere entregarle poder al pueblo no sólo para que vote sino para que influya
determinantemente en las grandes decisiones del país. La participación popular
y ciudadana deben encontrar nuevas avenidas en los tiempos que se avecinan, tal
como lo establece la Constitución Nacional.
La reconciliación es más que un acto político: es la expresión concreta de
la unidad nacional en torno a un proyecto de nación. Por ello el centro de la
acción del gobierno de unidad nacional que proponemos estará en la atención
privilegiada de los sectores cuya integración a la sociedad ha sido
obstaculizada por un inaceptable proceso de exclusión. Especial impulso se le
dará a la aplicación de una política social que le permita a la gente
desarrollar sus capacidades para incorporarse al trabajo productivo. Generación
de empleo y seguridad social y ciudadana son indispensables para la paz. Para
ello es imperativo la recuperación y expansión del sector productivo del país,
tanto público como privado.
La paz también exige normas de convivencia social que han marcado el curso
histórico de la civilización humana: la vigencia del estado de derecho, la
independencia de los poderes públicos, y el funcionamiento de las
instituciones; el reconocimiento y respeto a las reglas del juego democrático,
a los derechos humanos y al espacio para la expresión de la diversidad de ideas
y pensamientos. El gobierno de unidad nacional respetará los espacios de acción
política y gobernará para todos los venezolanos.
El odio y el sectarismo deben ser erradicados. La dura enseñanza de estos
años de enfrentamiento entre venezolanos no puede olvidarse. Venezuela encara
el desafío más serio de su historia; Unidad es el anhelo de la mayoría de una población
que se resiste a que nuestro país se desintegre en un enfrentamiento
fratricida. Los venezolanos hemos aprendido a anhelar la paz y la unidad como
las mayores bendiciones de la vida democrática y el verdadero camino para
dirimir nuestras diferencias.
Nuestro compromiso con
Venezuela
El gobierno que se instalará en Venezuela como resultado de las elecciones
posteriores a la revocatoria del mandato del Presidente de la República, estará
signado por la unidad. Gobierno capaz e idóneo, y dotado de la mayor sensibilidad
social. Gobierno también plural y amplio, sin hegemonías de ningún sector
ni concebido como reparto burocrático. Un Gobierno que integre las fortalezas
de los partidos con las de la sociedad civil. En síntesis: Un gobierno del
pueblo para el pueblo.
Para garantizar la viabilidad, estabilidad y eficacia del gobierno de
unidad nacional, las organizaciones de la oposición democrática acuerdan
presentar un candidato unitario a la presidencia de la república, seleccionado
a través de un proceso de elecciones primarias y quien se compromete ante al
país a no aspirar a la reelección inmediata, entendido ello como una importante
contribución al éxito del gobierno en la compleja etapa que le tocará dirigir. El
venezolano o venezolana así seleccionado dirigirá un equipo de gobierno
orientado al bienestar de la gente, y a restaurar la ética del Estado al
servicio de los ciudadanos. Asimismo, la acción del gobierno se enmarcará en la
propuesta y visión de Venezuela que está contenida en el plan Consenso País,
presentado a la nación por la oposición democrática.
Nos comprometemos a dignificar la política y ejercerla con sentido ético y
de visión de construcción de país. Como primera manifestación de este
compromiso, se acuerda evitar toda polémica estéril y subalterna y centrar el
debate alrededor de ideas que conduzcan al progreso de la nación. Este
compromiso tendrá especial relevancia en los venideros procesos electorales que
pondrán a prueba nuestra vocación unitaria y voluntad de cambio. Todo ello para
hacer compatible el ejercicio de la política con el alto propósito de la
reconciliación y la reconstrucción nacional.
Quien resulte ser el candidato para presidir el gobierno de unidad
nacional, se compromete a activar el Consejo de Estado y el Consejo Federal de
Gobierno, ambos previstos en la Constitución Nacional.
Lineamientos estratégicos
del Gobierno de Unidad Nacional.
Dentro de una concepción general de establecimiento de la paz y la unidad
nacional, y de lucha contra la pobreza a través de la generación de empleo
y riqueza, el candidato presidencial se compromete a conformar un Gobierno
de Unidad Nacional que actuará en el marco constitucional vigente y preservará
los derechos sociales contemplados en la Carta Magna, a la par que fortalecerá
las instituciones del Estado. Su acción seguirá las siguientes líneas estratégicas:
Atención a la urgencia
social
Nueva política económica y petrolera
Impulso
y promoción del desarrollo del sector productivo nacional y aumento de la
producción de bienes y servicios.
Recuperación de la industria petrolera. Fortalecimiento
de PDVSA como pivote fundamental de la economía nacional.
Elevación del nivel de desarrollo y
competencia de la industria petrolera.
Enérgica política de inversión productiva.
Plan de acción para generación de empleos
dignos y estables.
Reducción de la presión fiscal y tributaria
sobre la población.
Saneamiento de las finanzas públicas y uso
racional del endeudamiento.
Elevación
del poder adquisitivo de la población.
Reformas políticas y
constitucionales
Administración de justicia, igualdad ante la ley y lucha contra la
corrupción.
Relaciones
internacionales.
Con
este Acuerdo, queremos sentar las bases para la solución de los grandes
problemas de Venezuela y para la construcción de los nuevos consensos que el
país exige. A suscribirlo convocamos a todos los venezolanos de buena voluntad,
sin importar su credo político, para que se incorporen al espíritu de esta
alianza nacional. De esta difícil encrucijada sólo podremos salir unidos.
Convocados a la unidad estamos por nuestra historia y por el futuro de nuestros
hijos. Ante nosotros se abre un porvenir de grandes posibilidades si actuamos
con la inteligencia y la grandeza de un pueblo comprometido con su destino. La
elección entre la esperanza y el abismo del enfrentamiento es sólo nuestra. Al
asumir la responsabilidad de dibujar el futuro para todos los venezolanos
estamos comprometiéndonos a construir la Venezuela posible, una nación con la
grandeza que merece su pueblo.
Caracas, 25 de julio de 2004.
Globovisión/JMS
25/07/04